Hay eventos a los que uno asiste para aprender, y hay otros que te dejan pensando incluso después de que terminan. Para mí, el Women WordPress Day – Universidad Fidélitas fue definitivamente lo segundo.
Desde el inicio, el ambiente se sentía diferente. No era un evento más; era un espacio de conexión. Un espacio donde escuchar a otras mujeres compartir sus historias se volvía tan valioso como cualquier conocimiento técnico.
A lo largo del evento, conocí mujeres emprendedoras y profesionales increíbles. Cada una, desde su experiencia, reflejaba algo en común: abrirse camino en un entorno donde todavía existen barreras. Y aunque eso puede sonar desafiante, lo que más me impactó fue la forma en que esas barreras no las detienen, sino que las impulsan.
Algo que realmente disfruté fue la diversidad. Mujeres de distintas edades, trayectorias y personalidades, todas aportando algo único. En cada conversación había aprendizaje, pero también empatía. De esas que no siempre se encuentran en espacios profesionales tradicionales.
En lo personal, esta experiencia me reafirmó algo muy claro: la representación femenina en tecnología no es solo importante, es necesaria. Ver a otras mujeres ocupando estos espacios inspira, pero también nos recuerda que todavía hay camino por recorrer.
Y si algo me llevo de este día es una idea muy sencilla, pero poderosa: no estamos solas.
Cuando nos apoyamos, cuando compartimos lo que sabemos, cuando celebramos los logros de otras, creamos algo más grande que nosotras mismas. Creamos comunidad.
Y al final, eso es lo que hace la diferencia.

